La precisión mide la proporción de clasificaciones correctas realizadas por un modelo de aprendizaje automático. En esta serie de blogs, analizamos por qué la precisión es esencial para combatir el fraude y el delito financiero.
La apertura de cuentas funciona, tanto como la primera línea de defensa para las instituciones financieras, como el primer punto de explotación para los defraudadores. Los errores en esta etapa pueden generar un aumento del fraude y gastos operativos innecesarios (OPEX).
Las instituciones financieras adoptan cada vez más un enfoque digital en el proceso de incorporación, con la mayoría de los clientes iniciando su experiencia en línea. Las nuevas solicitudes de cuenta normalmente se aceptan de inmediato o se rechazan de forma directa.
Sin precisión, los clientes legítimos pueden frustrarse con este proceso, mientras que los delincuentes sin duda explotarán sus debilidades. Lograr una experiencia positiva para el cliente y una mitigación eficaz del riesgo requiere precisión.
Durante años, las instituciones financieras han dependido de controles estáticos basados en reglas, como verificaciones Know Your Customer (KYC), huella digital de dispositivos y verificación de documentos, para reducir el riesgo en la incorporación.
Aunque estos controles siguen siendo importantes, la mayoría fueron diseñados para una época en la que los actores maliciosos no contaban con tecnología para realizar ataques automatizados y escalables. En la era de la IA agéntica, el ritmo de evolución de los ataques se acelera.
Como resultado, la apertura de cuentas se ha convertido en la primera línea de una batalla cada vez más asimétrica entre bancos y delincuentes.
Una tasa de detección del 60 % al 65 % suele generar bastante fricción. Si eso implica que por cada intento fraudulento hay diez solicitudes legítimas, entonces diez clientes reales podrían enfrentar fricción innecesaria por cada caso de fraude que el banco logra rechazar.
Las revisiones manuales incrementan los OPEX y afectan negativamente la experiencia inicial del cliente.
Esos diez clientes no deben considerarse daño colateral. Los bancos no tienen que aceptar este resultado.
El comportamiento ofrece un camino hacia la precisión
La biometría comportamental analiza cómo interactúa una persona durante el proceso de solicitud para detectar actores maliciosos, ya sean humanos o impulsados por IA. Elementos como el ritmo de escritura, las pausas, los movimientos del mouse o el nivel de familiaridad con el flujo no son señales superficiales. Son patrones de comportamiento profundamente humanos, difíciles de imitar y extremadamente complejos de replicar, incluso para agentes automatizados avanzados.
Los delincuentes suelen iniciar el proceso de apertura de cuentas utilizando una mezcla de datos comprometidos, reales, falsificados o incluso identidades sintéticas cada vez más sofisticadas. Pueden presentar documentos auténticos o manipulados que logran superar los controles tradicionales de onboarding remoto. Incluso las verificaciones de presencia pueden verse comprometidas, ya que hoy utilizan videos y técnicas avanzadas que aparentan coincidir con los documentos entregados.
La biometría comportamental mejora la precisión al actualizar de forma continua los perfiles de riesgo. Esto le permite diferenciar claramente entre:
- Interacciones humanas vs. automatizadas o no humanas
- Nivel real de familiaridad con los datos personales y con el formulario de solicitud
- Completar formularios de manera fluida y natural vs. siguiendo un guion o patrón predefinido
- Seguridad y coherencia cognitiva vs. señales de duda o incertidumbre
Este enfoque complementa los controles estáticos al identificar riesgos que de otro modo podrían pasar desapercibidos.
En el próximo blog exploraremos cómo el análisis del comportamiento permite identificar mulas de dinero. Mejorar la precisión tanto en la apertura de cuentas como en la detección de mulas ayuda a las instituciones financieras a reducir la fricción sin incrementar el riesgo.
Mayor detección, con precisión, lo cambia todo
Un aumento del 5 % en la detección puede parecer modesto, pero para un banco, pasar del 65 % al 70 % puede ser transformador.
Menos cuentas fraudulentas significa que cada cuenta bloqueada interrumpe una cadena completa de fraude. Sin cuentas mula, se eliminan las oportunidades de lavado de dinero.
Los costos operativos (OPEX) disminuyen y la experiencia mejora para los solicitantes legítimos. En lugar de marcar a diez clientes reales por cada caso fraudulento, la proporción puede reducirse a tres a uno, permitiendo que los equipos de revisión se enfoquen en riesgos reales y no en falsos positivos.
Al mismo tiempo, los clientes legítimos disfrutan de un proceso de incorporación más ágil, reduciendo el riesgo de abandono causado por pasos adicionales o demoras asociadas a revisiones manuales.
La mejora del cumplimiento y la prevención temprana fortalecen su respuesta ante el delito financiero sin comprometer los fundamentos del negocio.
Los beneficios de la precisión se acumulan con el tiempo
Esto es especialmente relevante en la gestión de los OPEX. En lugar de ampliar los equipos de fraude para responder a una mayor demanda de revisiones, es posible escalar la captación de clientes de forma rentable.
La precisión también limita la cantidad de eventos de fraude que puede habilitar una cuenta fraudulenta. Cuando estas cuentas no se detectan a tiempo, pueden desencadenar múltiples incidentes de cumplimiento.
Lograr mayor precisión en la apertura de cuentas permite prevenir riesgos posteriores, contener el crecimiento de los OPEX y, al mismo tiempo, impulsar la expansión de la base de clientes.
La teoría en la práctica
La fricción aplicada con precisión no es solo un experimento teórico. Ya demuestra un desempeño sólido frente a todas las amenazas en la apertura de cuentas.
Como prueba, basta observar el caso de uno de los cinco principales bancos de Canadá, que experimentó un aumento de cuatro veces en el fraude de solicitudes durante la pandemia. En respuesta, utilizó biometría comportamental para reducir el riesgo mientras mantenía la experiencia del cliente y respaldaba el crecimiento.
La aplicación de biometría comportamental al proceso de apertura de cuentas del banco, le permitió ahorrar 7,7 millones de dólares en pérdidas proyectadas, además de reducir las revisiones manuales en un 67 %, lo que generó 663.000 dólares en ahorros operativos estimados.
Conclusión: La precisión permite un crecimiento rentable
La apertura de cuentas ya no se limita a la incorporación de nuevos clientes. Ahora es un componente crítico de la estrategia de gestión de riesgos de toda institución financiera.
La detección precisa basada en el comportamiento transforma la apertura digital de cuentas, de un proceso vulnerable a uno que reduce activamente la fricción, disminuye los OPEX y respalda el crecimiento sin aumentar el riesgo.
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